martes, 7 de febrero de 2012

Sueños anaranjados

Tengo la certeza de que los sueños mueven el mundo, como también la tengo de que éstos son inalcanzables. Pasamos la vida persiguiéndolos, mientras ésta se empeña en llevarnos por otras sendas, sin tregua ni compasión alguna.
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Un sueño inalcanzable sin duda es el que tuvo aquel cesto de melocotones, que pensó en ser un día el centro de atención de cientos, de miles de espectadores. Quimérico resultó el pensamiento de aquel madrileño orgulloso, que se propuso pasear su atildada "i" por las canchas del otro lado del Atlántico, buceando en el mismo abecedario que la doctorada "J" de aquella leyenda de pelo "afro" y balón tricolor. También resultó curioso el sueño de aquel chico flacucho del Llor de Sant Boi ¡Ser campeón de la NBA! ¡Jugando para los Lakers y frente a los Celtics!
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Como podéis ver sueños difíciles de conseguir. Como el de aquel geógrafo de Algeciras, que lo dejó todo para ser periodista ¡como si fuera tan fácil! Y que decir del cuarentón que ansía tocar la historia de su deporte favorito, acariciándola con las yemas de los dedos, como se acarician las páginas de una revista...Decididamente los sueños son imposibles, pero necesarios, tienen un efecto terapéutico para nuestra mente y nos salvan en ocasiones de la locura que nos rodea. No hay científico en el mundo ni ecuación matemática que nos asegure con certeza que son posibles, que podemos alcanzarlos siendo perseverantes en nuestro objetivo. A no ser... que sean sueños de color naranja.
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- Mucha Suerte!!!

2 comentarios:

  1. Muchas Gracias Charlie. Estoy de acuerdo contigo, los sueños hacen falta. Nos movemos en función de sueños y anhelos y si no se buscan, nunca se cumplen. Yo tengo un sueño (y supongo que el de muchos más), que es hacer del periodismo y del baloncesto algo de lo que nos podamos sentir orgullosos. Y CdB es un paso adelante.

    Muchas Gracias sinceras. Esto da más motivación para seguir currando y dar un producto a la altura de la gente que, como tú, lo leerá.

    Un saludo!!

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  2. Totalmente de acuerdo Charlie, sin sueños no seriamos nada. ¿A que podríamos aspirar sin sueños, aunque estos fueran inalcanzables?
    Deseando recibir mi cuaderno de basket!!!!

    Un saludo

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