lunes, 14 de octubre de 2013

Treinta años de la liga del cambio

Terry Sttots y Chuck Aleksinas
El verano de 1983 marcó una nueva era en el deporte de la canasta. A la alegría de la plata del Europeo de Nantes se le añadió la posibilidad de una nueva Liga Nacional más igualada, gestionada por los clubes, con dos extranjeros por equipo y con un sistema de playoffs que, a priori, pretendía dejar atrás la hegemonía de Real Madrid y FC Barcelona. Mucho ha cambiado el baloncesto en estos treinta años, pero nos gusta pensar que éste sigue siendo propiedad de los jugadores; éstos son los que conformaban aquellas históricas plantillas que para muchos han quedado en el olvido.

GRUPO IMPAR

ARESLUX (1)
Pep PUJOLRÁS, Jordi PUIG, Francisco DOSAULA, Javier MENDIBURU, Joan CREUS, Miguel Ángel LETE, Dick MILLER, Slab JONES, J. Ramón FERNANDEZ. Entrenador: Jesús CODINA.
(1) El 17 del 11 del 83 el CB Granollers pasó a denominarse CB Cacaolat Granollers.

F.C. BARCELONA
Luis Miguel SANTILLANA, Arturo SEARA, “Chicho” SIBILIO, Nacho Solozábal, Pedro Cesar ANSA, Marcellus STARKS, Juan DE LA CRUZ, Mike DAVIS, Juan Antonio SAN EPIFANIO.  Entrenador: Antoni SERRA.

CAJA DE RONDA
MÁRQUEZ, Rafael POZO, Jaime SOLSONA, Dan CADWELL, Francisco ALONSO, MARTÍN DE FRANCISCO, Gonzalo SAGI-VELA, Roland HOUSTON, Salvador GALLART, Emilio NICOLAU. Entrenador: “Moncho” MONSALVE.

 CAFISA CANARIAS
Antonio SACEDO, Ramón BARRERA, Carmelo CABRERA, Ricardo BETHENCOURT, Luis María PRADA, Walter SCSZERBIACK, Juan MÉNDEZ, Manuel DE LAS CASAS, Randy MEISTER. Entrenador: Gary TRAVERT.

JOVENTUT DE BADALONA
Andrés JIMÉNEZ, Rafael JOFRESA, Walter JORDAN (1), Jordi VILLACAMPA, José Antonio MONTERO, Miguel LOPEZ ABRIL, Josep Mª MARGALL, Antón SOLER, Ramón OLIVER, Gregg STEWART. Entrenador: “Aíto” GARCÍA RENESES.
(1) Sustituido por David RUSELL.

CB MANRESA
Jordi CREUS, Pedro PRAXEDES, Lauro MULA, Ignacio SUÁREZ, Jean Michel GRADY, Germán GONZÁLEZ, Cristopher FAGGI, Eddy VIDAL. Entrenador: Jaime VENTURA.

OAR FERROL
Manuel ALLER, SALDAÑA, John WASHINGTON, Ricardo GARCÍA, Ernesto DELGADO, Nate DAVIS, Miguel LOUREIRO, Arturo CORTS, Federico RAMIRO. Entrenador: Tim SHEA.

PEÑAS RECREATIVAS HUESCA
Wayne FREEMAN, WRIGHT, Fernando SANCLEMENTE, Jorge HONS, Eric BARTOLOMÉ, Alberto ALOCÉN, Joan PAGÉS, Luis PERIZ, Francisco SOLÉ. Entrenador: Arturo ORTEGA.

GRUPO PAR

BASKONIA
CLARIDA, Ignacio GARAYALDE, Essie HOLLIS, Vicente LAFUENTE, Javier DAVALILLO, ZARATE, Luis María JUNGUITU, Mikel CUADRA, Jesús María PÉREZ, ORTEGA. Entrenador: José M. GONZÁLEZ CAPETILLO.

CAI ZARAGOZA
José Luis “Indio” DÍAZ, Fernando ARCEGA, Manel BOSCH, LÓPEZ RODRÍGUEZ, Jim ALLEN, José Ángel ARCEGA, Jerry DAVIS (1), Francisco Javier ZAPATA, Rafael M. SANSEGUNDO, J.J. RUIZ MALDONADO. Entrenador: León NAJNUDEL
(1) Sustituido por Kevin MAGEE

CAJAMADRID
Wayne BRABENDER, Antonio LLORENTE, Jorge MORALES, José Luis LLORENTE, Javier GARCÍA, FERMOSEL, Wayne McKOY, Pablo ELIZALDE, Richard HUNGER, José Manuel BEIRÁN. Entrenador: Tomás GONZÁLEZ.

CÍRCULO CATÓLICO (1)
Dan RULAND, “Quim” COSTA, Javier HERRANZ, Jordi FREIXENET, Joan PERA, Miguel POU, Cesar GALCERÁN, Mike PHILLIPS, Agustín CUESTA, AYUSO. Entrenador: Manel COMAS.
(1) El 13 del 10 del 83 el CB Círculo Católico de Badalona pasó a denominarse Licor 43 para, posteriormente, trasladar la franquicia a la localidad de Santa Coloma de Gramanet.

ESTUDIANTES
Chuck ALEKSINAS, Julio TORRES, Moncho GOENECHEA, Francisco Javier LAFUENTE, Terry STTOTS, Javier GARCÍA COLL, José Javier ÁLVAREZ, Héctor PEROTAS, Pedro RODRÍGUEZ, REMENTERÍA. Entrenador: Francisco GARRIDO.

HOSPITALET
Herminio SAN EPIFANIO, José Luis SUBÍAS, Mario MILA, Félix DE PABLO, Gregg BUNCH, José PALACIOS, Antonio AMETLLER, Ricardo FIGUERAS, Albert ILLA, Daniel HARTSHORNE. Entrenador: Guifré GOL.

REAL MADRID
Wayne ROBINSON, Fernando ROMAY, Francisco VELASCO, Antonio MARTÍN, Fernando MARTÍN, Juan Antonio CORBALÁN, Rafael RULLÁN, LÓPEZ ITURRIAGA, Brian JACKSON. Entrenador: “Lolo” SAINZ.

CB VALLADOLID (1)
Javier PUIG, Oscar PEÑA, Alex BRADLEY, ALONSO, Jesús LLANO, MORATE, Steve TRUMBO, Vicente LAFUENTE, “Toño” MARTÍN, Samuel PUENTE. Entrenador: Mario PESQUERA.
(1) El 13 del 10 del 83 el CB Valladolid pasó a denominarse Fórum Filatélico de Valladolid.

Publicado en JordanyPippen.com el 12 de Octubre del 2013

viernes, 6 de septiembre de 2013

Sísifo y la última sonrisa de Antonio Díaz-Miguel



Según la mitología griega Sísifo fue el más astuto y sabio de los hombres. Tal fue su astucia que engañó varias veces a los dioses para escapar del inframundo y evitar así la muerte. Éstos, como castigo, le privaron de la vista y le condenaron  a empujar eternamente una gigantesca piedra hasta la cima de una montaña, solo para que ésta volviera a caer de nuevo ladera abajo, hasta el valle, donde debía volver a recogerla y empujarla nuevamente hasta la cumbre.

Cuando  aquellos doce jóvenes se colgaron aquella medalla de argento, no fueron conscientes del peso que a partir de ese momento debían arrastrar durante el resto de sus vidas. Entre vítores, laureles y trompetas, no advirtieron el castigo, que al igual que a Sísifo, los condenaba sin esperanza a subir eternamente a aquella cima en la que se reunieron un día de agosto de 1984. Era la arena de Inglewood, en California, un poco  más allá de los límites del mundo conocido.

 Durante unos días fueron portada de diarios y cabecera de noticiarios. Los protagonistas de aquellos madrugones olímpicos situaron al deporte de la canasta en una posición desconocida hasta entonces en nuestro país. Es cierto que existía una nueva competición gestionada por los clubes, la sociedad se democratizaba paulatinamente y trasladaba estos cambios al deporte, se dotaba de  mayor representación a jugadores y a árbitros, aparecían nuevos patrocinadores, etc., pero la locomotora del baloncesto era la Selección Española o, como diría Antonio Díaz-Miguel, “el equipo nacional”.


Antonio, perdonen la confianza, llegó a la Selección por casualidad…y se quedó veintisiete años. Descubrió la América baloncestística mucho antes que otros, alcanzó el éxito en el europeo de Barcelona de 1973, sufrió un descenso a la segunda división europea, llevó a la Selección al cuarto puesto en los JJOO de Moscú 80 y en el Mundial de Colombia 82; en el 83 llegó la plata de Nantes y, por fin, la plata de Los Ángeles 84 y el llamado “boom” del baloncesto. Quizás se personalizaron en exceso estos triunfos en la figura del seleccionador y, cuando llegaron las decepciones (Mundiales de España86 o Argentina90), también se buscó la figura de Díaz-Miguel que sufrió un continuo “pim-pam-pum” hasta su salida del cargo tras el desastre de Barcelona 92. Triste epílogo para un sueño de color naranja.
 
La época dorada tardaría unos años en llegar, no sería hasta 1999, plata en Francia (con carambola) y oro en el Mundial junior de Lisboa. Los Gasol, Navarro, Reyes  y compañía llamaban a la puerta. En estos tres lustros tan sólo una alegría para el aficionado: el bronce del europeo de Roma 91. 

El campeonato de Roma fue un torneo reducido en participación y en calendario: ocho selecciones y seis días de competición. Todas las selecciones tuvieron que pasar una fase de clasificación previa. España, encuadrada en el mismo grupo que Yugoslavia, consiguió la clasificación tras la selección campeona del mundo. Junto a ellas estarían en Roma las selecciones de Grecia, Bulgaria, Italia, Polonia, Francia y Checoslovaquia. Sorprendentemente quedaba fuera una URSS subcampeona del mundo y olímpica, pero   en descomposición tras la caída del muro de Berlín.

Como solía ocurrir en los últimos la lista de convocados para la cita romana era objeto de discusión. A la retirada de la Selección de Nacho Solozábal se unían las ausencias de Andrés Jiménez, Biriukov y Herreros por lesión y las de Montero y Morales por decisión técnica. A última hora también causaban baja Ferrán Martínez y Fernando Romay por sendas lesiones de rodilla. La lista del seleccionador la formaban: Antúnez, Hansen y Rafa Jofresa como bases; Villacampa, Epi, Arcega, Bosch y Cargol como aleros y Antonio Martín, Orenga, Andreu y un sorprendente Silvano Bustos.

Ya en Roma, España formaba parte del grupo A junto a Yugoslavia, Bulgaria y Polonia. El grupo B lo formaban Grecia, Francia, Checoslovaquia e Italia. No se presentaba difícil el pase a semifinales y la lucha por las medallas.

Quiso el calendario que los discípulos de Díaz-Miguel tuvieran que medirse en su debut a la temible selección de Yugoslavia. Con Dusan Ivkovic en el banquillo, y aunque sin Drazen Petrovic, formaba un equipo de ensueño con: Kukoc, Radja, Divac, Paspalj, Savic, Danilovic, Djordjevic, Perasovic, Zdovc, Komazec, Sretenovic y Jovanovic. Podían haber estado también en el equipo, además de Petrovic, Tabak, Vrankovic, Pavicevic, Cveticanin, Nakic, Ivanovic o Alibegovic. España perdió aquel partido por un resultado 67-76 (vídeo) que dejó contentos a los jugadores españoles.

El campeonato empezaba en ese momento para el equipo español, aunque surgían críticas al juego y a los planteamientos tácticos del seleccionador que no nos son del todo desconocidas: problemas en el rebote, ausencia de un director de juego definido o  utilización de Epi como alero alto teniendo en el equipo a Fernando Arcega o Pep Cargol. ¿Nos suena verdad? Aunque lo peor estaba por llegar, la agónica victoria sobre Bulgaria 94 a 93 con dos tiros libres de Antonio Martín a cinco segundos del final,  hacía pensar más en un nuevo batacazo de la Selección más que en una medalla que se antojaba en principio accesible. Una  victoria apretada contra Polonia tampoco calmaba los ánimos pese a la clasificación para semifinales. Italia sería el rival y un sorprendente equipo francés el rival de los yugoslavos.

Juan Antonio Sanepifanio estallaba y cargaba contra la prensa y el entorno del equipo:”No es justo que durante diez meses seamos unos cacas y de golpe nos obligan a medalla” “De los triunfos conseguidos en el 83.y el 84, cuando también ganábamos por un punto a Suecia, Suiza, Bulgaria o Polonia y después todos festejábamos la medalla. El ambiente es cargante y difícil y parece que no se quiera que ganemos una medalla” (Mundo Deportivo, 27/06/91). A pesar de todo, el equipo mostraría su mejor juego en la lucha por las medallas.


España, en el mejor partido del torneo, perdía 90-93(vídeo) contra el equipo anfitrión. El dominio español durante gran parte del partido fue contrarrestado por los lanzamientos exteriores de Gentile y Brunamonti, así como por cierta permisividad arbitral con la dureza del equipo italiano (y ahí estaba Pedro Barthe). En la lucha por el bronce el equipo de Díaz-Miguel no daba opciones al de Ostrowski, Rigaudeau y Dacoury y vencía por 101-83.  Final feliz para una aventura que empezó con muchas dudas y acabó de manera ilusionante con la mirada en Barcelona 92.



Yugoslavia por su parte vencía en la final a la selección italiana 88-73(vídeo) y, con una canasta de Dino Radja, se despedía sin saberlo como selección nacional. Aquellos extraordinarios jugadores no volverían a vestir jamás los colores de la Reprezentacija. Eran la última herencia del maestro Nikolic, creador de la genial escuela yugoslava. 
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Albert Camus utilizó el mito de Sísifo como metáfora del hombre moderno, de lo terrible de una vida cotidiana encadenada a trabajos absurdos e inútiles, sin esperanza.  Sin embargo, tengo la certeza de que Sísifo soñaba cada una de las veces que subió aquella montaña en que lograba al fin su objetivo, de que estaba convencido de lo fructífero de su penoso trabajo. Al igual que Antonio Díaz-Miguel, empeñado en disputarle los campeonatos a los jugadores del Este de Europa con un abanico muy reducido de jugadores. Empecinado en volver a subir al “equipo nacional” a la cima de aquella condenada montaña y, al conseguirlo, sonrió, quizás su última sonrisa, aquella tarde romana del 29 de junio de 1991. 


Publicado en JordanyPippen.com el 4 de Septiembre del 2013